jueves, 26 de noviembre de 2009

hace algun tiempo, en un semaforo....

Hace algún tiempo, unas semanas, meses o décadas, estábamos en un semáforo con unos amigos. Una niña se acerco al carro y empezó a lavar el parabrisas. Aunque el hecho de que lo hagan sin permiso me molesta, no suelo ignorarlos después, y no les niego una moneda por su trabajo. Creo que lo que me molesta de la situación es la capacidad para mostrarme las diferencias entre las formas en que nos ha tocado vivir, conmueve, y no me gusta ser conmovido.

Ante esta situación, ese preciso día de fecha imprecisa, íbamos 6 personas en el carro, y la reacción de dos de ellos fue interesante. Expresaron una repulsión ante el hecho de que unos niños buscaran unas monedas mendigando. En realidad los niños no mendigaban, pedían una contribución voluntaria a cambio de limpiar el parabrisas. Sin embargo, eso parecía asquear a ellos dos. Ambos expresaron que no les agradaba el hecho de que unos niños les estuvieran pidiendo dinero, de una forma que expresaba no solo asco, sino indignación e incluso odio. El resto de nosotros quedo sorprendido ante la insensibilidad de ellos dos ante la tragedia cotidiana de niños que deben de trabajar.
Cuando alguien mas les replico que no era como que si tuvieran opción, ambos se tomaron al argumento que no deberían de estar pidiendo dinero (supongo que prefieren que lo roben), incluso me pidieron que no les diera nada de dinero. Todo esto era mas extraño para nosotros porque de quienes estábamos ahí presentes ellos dos eran los únicos que son activamente cristianos. Ambos pertenecientes a un grupo cristiano de jóvenes, que se reunen a discutir la biblia o cosas similares. El resto de los presentes eran cristianos de los que casi no van a misa y que rara vez discuten sobre la biblia (o la lee), con excepción mía, que soy agnóstico. Me vino a la mente una frase de una canción de sabina: "ángel de la guarda, cuanta hipocrecía..."

Eso me hizo pensar, hasta que nivel somos todos hipócritas. solemos escondernos por miedo al que dirán. Nos reprimimos, no dejamos que nuestro lado políticamente incorrecto salga, o simplemente predicamos cosas que no tenemos interés en cu mplir. Me pareció una gran hipocrecia ver que dos personas que se llaman cristianos (y aunque no sea yo religioso, puedo asegurar que no es parte de las enseñanzas de cristo, el mesías de los cristianos, el despreciar a los pobres o a los niños). Hasta que punto soy yo mismo un hipócrita? obviamente he de serlo mas allá de lo que puedo ver, y cuando me he notado a mi mismo hipócrita es siempre "demasiado tarde" para enmendarlo.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Melancolia antecopreterita

Hoy estoy melancólico. Ese tipo de melancolía que recorre el abdomen, haciéndonos desear el retorno a ese pasado mejor. En realidad no es a un pasado mejor, solo uno mas prometedor. Y es que la melancolía que me embarga es por esa época de promesas del tiempo, cuando mi futuro parecía una ilusión utópica que se desenrollaba ante mi como una alfombra roja. Esos recuerdos ahora parecen distantes, casi surrealistas, pero siempre con el brillo que la ingenuidad le da a las esperanzas.

Cuando entre a universidad no sabia realmente en quien me convertiría, ahora que estoy buscando terminar mi carrera. La distancia hace que pueda ver como mis esperanzas sobre un futuro brillante, lleno de doctos saberes y grandiosas experiencias eran solo eso, esperanzas. si en ese entonces pudiera haberme dicho que varios años después seria otra persona, no me lo habría creído. No habría creído que seria el cínico de ahora, que ve como la realidad no es tan brillante ni ideal, y que sabe muy bien que el tiempo no prepara para mi un lugar de honor en la memoria.

El recordar aquellos tiempos en que la vida preparaba para mi un cumulo de historias para no contar, de futuros recuerdos, yo no sabia que esas historias, esos recuerdos, no eran los que yo esperaba. Junto con el tiempo, yo cambie, mi forma de ver las cosas es otra. Esta melancolía es mas una experiencia de reconsideracion. ¿como habría sido todo si yo no hubiera cambiado? ¿como habría sido todo si hubiera tomado desiciones diferentes? Melancolía antepospreterita que me ha hecho convencerme de que no soy inmune a las añoranzas, y menos a las añoranzas por un tiempo posible que nunca sucedió.

Hoy estoy melancólico, y esa sensación hace nido en mi abdomen, y me deja un sabor en la boca como a posibilidad. Añoro, y planteo posibilidades imposibles de tiempos que no llegaron a ser. aquellas personas que en algún momento dejaron en mi la huella de la convivencia han seguido rumbos distintos, bifurcaciones infinitas que los han llevado a donde están. No están cerca, quizás no me recuerdan, quizás han escogido olvidarme, pero hoy volvieron a mi, revestidas de azul, y con las esperanzas puestas en que yo no las olvide. Aquellos que llame mis amigos, y que ahora viven en ese mundo de posibilidades que yo mismo me vedé. Ellos, que siguieron el camino que no escogí yo. Ahora ellos, sabiendo que esas expectativas que compartimos no son reales, han creado para si un espacio que se asemeja a lo que quisieron originalmente. No tuvieron que salir a buscar destino, no tuvieron que crear caminos, siguieron aquellos que querían, y en el transcurso, volvieron a replantearse el camino, y lo llenaron de las flores de sus propias desciciones. Mi melancolía esta en ellos.